domingo, 9 de febrero de 2014

“El Último Momento”


Cuentan que, en la Edad Media, un hombre fue injustamente acusado de asesinar a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona  influyente y por eso buscaron a un "chivo expiatorio" para encubrir al verdadero culpable.
El hombre fue llevado a juicio,  conociendo que tendría  poca oportunidad de escapar al veredicto: ¡LA HORCA!
El Juez, también cómplice, cuidó de que pareciera un juicio justo y  le dijo al acusado:
- "Conociendo tu fama de hombre de voto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino.
Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente.  Tu escogerás uno de ellos y será la mano de Dios la que decida tu destino"  
Por supuesto, el juez corrupto había preparado dos papeles con la misma leyenda: 
                          " CULPABLE" 
Y la pobre víctima se dio cuenta que era una trampa. No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados.  
¿Qué piensas que hizo? ¿Tú qué harías? ¿Intentar huir? ¿Resignarte a ese fatal destino?  Qué hizo él, y piénsalo un momento. ¿Encontraste una solución?
Este hombre inteligentemente:
Inspiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados pensando y cuando la sala comenzaba ya  a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, escogió y agarró uno de los papeles y, llevándolo a su boca, lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon airadamente.
- "Pero... ¿qué hizo?... ¿Y ahora?... ¿Cómo vamos a saber el veredicto?"
- "Es muy sencillo" respondió el acusado, "Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos qué decía el que yo escogí"
Con rezongos y disgustos mal disimulados, tuvieron que liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.
 Moraleja:
Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento.
Antonio Alvarez
(Toni)


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