Hay quien dice con sonrisa que para trazar un mapa de los
lugares de El Casar donde el incívico se
sitúa es imposible , El Casar se hace un lugar desconocido,la gente en busca de nuevos rincones que conquista ,la gente mea en la calle que acaba como perro marcando territorio señalando no solo las aceras que debieran permanecen
limpias, el problema de los desaprensivos que mean especialmente los fines de
semana en las paredes del pueblo en las ruedas de los coches u en la fuente céntrica como el mayor climas de felicidad de
ver la vejiga vacía de la abundante y longeva materia alcohólica
que se vende en distintos
establecimientos , como urinario portátil se tratase.
Otros no solo vacían
sus vejigas que también vacían tripas de cortezas mal digeridas en algún portal,
no lo hacen los perros, pues yo no seré menos.
Otros son los que
aparcan donde les da la gana , sabiendo el perjuicio que pueden
ocasionar a los minusválidos u autobuses
, pero eso si alguno luego se manifiesta
en contra del incivismo y alardea
de lo buen ser social que es …
Otros incluso
alardean de hacer lo que les da la gana
encarándose y diciendo ¿Qué pasa? ¿Qué miras? Te molesto pues te jodes.
Ser civilizado, vivir en sociedad, es convivir y para ello
es necesario cumplir una serie de normas, pues bien, parece que algunas personas , no pocas
si no cada vez mas y además lo hacen delante de sus hijos , que toman nota y
luego contestan al adulto de la misma manera , siendo sus progenitores testigos de dicha acción que enciman ríen y aplauden , se han 'bajado
del guindo' hace poco y no se han
acostumbrado a vivir en convivencia y comunidad.
Sí, por ahí hay mucho salvaje; hay gente que le cuesta
convivir. Las normas a las que me refiero son fundamentales para preservar el
orden, para evitar el conflicto, para procurar la armonía social, para
facilitar la vida de grupo. No me refiero a grandes reglas, aludo a sencillas
directrices que tienen que ver con comportamientos cotidianos, con actos
habituales. Si respetamos esas elementales normas contribuiremos a hacer una
sociedad más amable, si, por el contrario, se abandonan la vida ordinaria se
hace más ingrata. Permítanme que les exponga algunos de los comportamientos y
gestos que me molestan.
Les aseguro que a mí me gustan los perros, pero cuando veo que esos animales hacen sus necesidades en mitad del parque y que sus dueños observan la escena, no recogen el excremento, y siguen caminando, tuerzo el gesto. En esos casos siempre me pregunto: ¿jugará el niño de este buen hombre en el mismo lugar que ha defecado su mascota? En el parque que está próximo a mi casa, el Ayuntamiento ha puesto un letrero que dice: recoge los excrementos de tu perro, llévalo atado cuida las instalaciones de tu pueblo, que pena, a estas alturas de la historia todavía hay que recordar a la gente que el parque es suyo, es nuestro, hay gente que es muy celosa de la propiedad privada pero que no valora y defiende la propiedad de todos. En los municipios se establecen normativas para multar al que no se comporta de forma cívica, porque no ha funcionado la educación cívica de familia ni colegios y por eso hay que hacer uso del argumento represor de la multa , es lamentable.
Les aseguro que a mí me gustan los perros, pero cuando veo que esos animales hacen sus necesidades en mitad del parque y que sus dueños observan la escena, no recogen el excremento, y siguen caminando, tuerzo el gesto. En esos casos siempre me pregunto: ¿jugará el niño de este buen hombre en el mismo lugar que ha defecado su mascota? En el parque que está próximo a mi casa, el Ayuntamiento ha puesto un letrero que dice: recoge los excrementos de tu perro, llévalo atado cuida las instalaciones de tu pueblo, que pena, a estas alturas de la historia todavía hay que recordar a la gente que el parque es suyo, es nuestro, hay gente que es muy celosa de la propiedad privada pero que no valora y defiende la propiedad de todos. En los municipios se establecen normativas para multar al que no se comporta de forma cívica, porque no ha funcionado la educación cívica de familia ni colegios y por eso hay que hacer uso del argumento represor de la multa , es lamentable.
También me molestan los ruidos, los españoles somos alegres ,
nos gusta la fiesta, disfrutamos reuniéndonos y charlando de forma muy animada
es estupendo, es genial pero en muchas ocasiones no tenemos en cuenta
que, por ejemplo, la diversión nocturna debe ser compatible con el descanso del
otro y en esa falta de consideración con
el semejante no incurren sólo algunos
negocios de hostelería que cumplen
una reglamentación , me refiero a la
fiesta privada que es más frecuente, El
seguidor del regatón y qué me dicen del aficionado del bricolaje el sábado a las siete de la mañana o a las 11
de la noche , fieles al chándal y a la chapuza doméstica, ala todo el fin de semana dándole al taladro y al
martillo.
No olvidaremos los
jóvenes y no tan jóvenes Artilleros e
ingenieros de los fuegos artificiales y
los petardos, que no dejan sitio al sagrado silencio. Está bien que
existan momentos para los fuegos artificiales y los petardos, pero también hay
que dejar sitio al sagrado silencio.
Los niños son adorables, menos los de mi vecino que a las siete de la mañana montan sus juegos y algarabías matutinas ,
creo que estaría muy bien que los pequeños se familiaricen con los ámbitos de
la cultura, enseñarles el respeto y la
cultura del silencio del hogar hay que
eliminar las connotaciones del todo vale esta es mi casa , no digo que volvamos
a lo de antiguamente tener a los niños acogotados frente a la Zapatilla que viniera de donde
viniera siempre te daba, hay que hacer todo lo posible para que todos los niños
lo vean como algo cotidiano un respeto a la persona de al lado. También
defiendo el valor de la espontaneidad de los niños, en contraste con la
infancia llena de represiones que nosotros padecimos. Pero, lo confieso, en
ocasiones me acuerdo de lo que decía una
canción: "Niño deja de joder con la pelota". Pero no es eso, de lo que se trata es de encontrar
la medida justa.
Todos paramos en segunda fila en alguna ocasión, no hacemos caso a las normas por las prisas y por no encontrar un sitio cercano donde aparcar, puede ser comprensible, lo que ya no es tan comprensible es que los conductores dejen el coche de forma que impiden la circulación. ¿Cómo es posible que la autoridad no diga nada a los que paran a las puertas del colegio o en la puerta de la panadería del quiosco de prensa y en los parkings destinados a minusválidos pero se cabrean y se indignan cuando ellos padecen con la furgoneta o camión que se detiene para llevar la mercancía a un comercio, tampoco comprendo al conductor que se olvida de que la palanca del lado izquierdo del volante sirve para poner la intermitencia al girara, que no es un adorno del coche , cuando en las rotondas emulan a conductor de fórmula uno derrapando y mirándote con cara de velocidad , entiendo que estas personas no pueden vivir sin el riesgo y la aventura .
Cuando voy a los comercios de hostelería me es ingrato y significativo de los usuarios de esas instalaciones incumplen las más elementales normas de higiene, eso si van vestidos a la última moda son 'fashion', Llego a la conclusión de que una cosa es ser fasion u chip y otra ser limpio, lamentablemente las actividades y situaciones que son placenteras se ven afectadas por presencias molestas de esas personas que no respetan a los demás serán las mismas que hacen caso omiso de las papeleras y tiran los papeles al suelo y luego critican a esos jóvenes que después de hacer el botellón, se marchan dejando el entorno lleno de bolsas, botellas y, también, de otros restos mucho más íntimos, los que dicen y culpan a los jóvenes de los que dejan su rastro grabado en bancos y en árboles y que pintan en cualquier pared, lo que no sabe es que a lo mejor está en su casa , en su familia , sospecho que sí, que los protagonistas de las distintas faltas de respeto que he mencionado son los mismos, el que no respeta al vecino, tampoco cuida el parque y, él o su hijo, conduce sin preocuparse del resto del mundo.
Todos paramos en segunda fila en alguna ocasión, no hacemos caso a las normas por las prisas y por no encontrar un sitio cercano donde aparcar, puede ser comprensible, lo que ya no es tan comprensible es que los conductores dejen el coche de forma que impiden la circulación. ¿Cómo es posible que la autoridad no diga nada a los que paran a las puertas del colegio o en la puerta de la panadería del quiosco de prensa y en los parkings destinados a minusválidos pero se cabrean y se indignan cuando ellos padecen con la furgoneta o camión que se detiene para llevar la mercancía a un comercio, tampoco comprendo al conductor que se olvida de que la palanca del lado izquierdo del volante sirve para poner la intermitencia al girara, que no es un adorno del coche , cuando en las rotondas emulan a conductor de fórmula uno derrapando y mirándote con cara de velocidad , entiendo que estas personas no pueden vivir sin el riesgo y la aventura .
Cuando voy a los comercios de hostelería me es ingrato y significativo de los usuarios de esas instalaciones incumplen las más elementales normas de higiene, eso si van vestidos a la última moda son 'fashion', Llego a la conclusión de que una cosa es ser fasion u chip y otra ser limpio, lamentablemente las actividades y situaciones que son placenteras se ven afectadas por presencias molestas de esas personas que no respetan a los demás serán las mismas que hacen caso omiso de las papeleras y tiran los papeles al suelo y luego critican a esos jóvenes que después de hacer el botellón, se marchan dejando el entorno lleno de bolsas, botellas y, también, de otros restos mucho más íntimos, los que dicen y culpan a los jóvenes de los que dejan su rastro grabado en bancos y en árboles y que pintan en cualquier pared, lo que no sabe es que a lo mejor está en su casa , en su familia , sospecho que sí, que los protagonistas de las distintas faltas de respeto que he mencionado son los mismos, el que no respeta al vecino, tampoco cuida el parque y, él o su hijo, conduce sin preocuparse del resto del mundo.
Como explicar lo que he escrito y otros muchos que seguro que tú que estás leyendo esto podrá señalar y estarás con migo que algunos se olvidan de la elemental norma de convivencia que es respetar al prójimo y eso es un signo de egoísmo, es una demostración de falta de educación, es un rasgo de salvajismo.
Para estas personas habría que recordarles que su libertad termina
donde empieza la del vecino. Sí, la libertad, tiene límites. Y la libertad va
unida a la responsabilidad., claro que las pequeñas molestias que acabo de
citar no pueden situarse al lado de los grandes problemas sociales, pero la
vida también está hecha de esos y otros mínimos gestos y comportamientos
cotidianos.
Me estaré volviendo gruñón o será que hay muchos mal educados, será que abundan los caraduras o los getas.
Me estaré volviendo gruñón o será que hay muchos mal educados, será que abundan los caraduras o los getas.
El civismo es una norma para la conducta de
ediciones, comentarios y páginas de discusión de las redes sociales, se
consideran incívicas las conductas que causan una atmósfera de conflictos y
tensión mayores; que desde el punto neutral, se puede pedir un grado razonable
de civismo hacia los demás, incluso si «civismo» es una norma informal, es el
único principio que se puede aplicar a la conducta en línea, y es la única
manera de delimitar la conducta aceptable de la inaceptable. No se puede
esperar que siempre las personas amen, honren, obedezcan, o incluso respeten a
los demás.
¿Pero hay derecho a pedir civismo? ¿Puedo exigir que se me
respete, con mis aciertos y defectos?
A. Álvarez Herranz

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