viernes, 15 de abril de 2016

Incivismo o Falta de Educación...

Hay quien dice con sonrisa que para trazar un mapa de los lugares de El Casar donde  el incívico se sitúa  es imposible , El Casar se hace un lugar desconocido,la gente en busca de nuevos rincones que conquista ,la gente mea en la calle que  acaba  como perro marcando territorio  señalando  no solo las aceras que debieran permanecen limpias, el problema de los desaprensivos que mean especialmente los fines de semana  en las paredes del  pueblo en las ruedas de los coches  u en la fuente  céntrica como el mayor climas de felicidad de ver la vejiga  vacía  de la abundante y longeva materia alcohólica que se vende en distintos  establecimientos , como urinario portátil  se tratase.
Otros no solo vacían  sus vejigas  que también vacían  tripas de cortezas mal digeridas en algún portal, no lo hacen los perros, pues yo no seré menos.
Otros son los que  aparcan donde les da la gana , sabiendo el perjuicio que pueden ocasionar a los  minusválidos u autobuses , pero eso si alguno luego se manifiesta  en contra  del incivismo y  alardea  de lo buen  ser  social que es …
Otros incluso  alardean de hacer lo que les da la gana  encarándose y diciendo ¿Qué pasa? ¿Qué miras? Te molesto pues te jodes.
Ser civilizado, vivir en sociedad, es convivir y para ello es necesario cumplir una serie de normas, pues  bien, parece que algunas personas , no pocas si no cada vez mas y además lo hacen delante de sus hijos , que toman nota y luego contestan al adulto de la misma manera , siendo sus progenitores  testigos de dicha acción que enciman ríen y aplauden , se han 'bajado del  guindo' hace poco y no se han acostumbrado a vivir en  convivencia  y comunidad.
Sí, por ahí hay mucho salvaje; hay gente que le cuesta convivir. Las normas a las que me refiero son fundamentales para preservar el orden, para evitar el conflicto, para procurar la armonía social, para facilitar la vida de grupo. No me refiero a grandes reglas, aludo a sencillas directrices que tienen que ver con comportamientos cotidianos, con actos habituales. Si respetamos esas elementales normas contribuiremos a hacer una sociedad más amable, si, por el contrario, se abandonan la vida ordinaria se hace más ingrata. Permítanme que les exponga algunos de los comportamientos y gestos que me molestan.

Les aseguro que a mí me gustan los perros, pero cuando veo que esos animales hacen sus necesidades en mitad del parque y que sus dueños observan la escena, no recogen el excremento, y siguen caminando, tuerzo el gesto. En esos casos siempre me pregunto: ¿jugará el niño de este buen hombre en el mismo lugar que ha defecado su mascota? En el parque que está próximo a mi casa, el Ayuntamiento ha puesto un letrero que dice: recoge  los excrementos de tu perro, llévalo atado cuida las instalaciones de tu pueblo, que pena, a estas alturas de la historia todavía hay que recordar a la gente que el parque es suyo, es nuestro, hay gente que es muy celosa de la propiedad privada pero que no valora y defiende la propiedad de todos. En los municipios se establecen normativas para multar al que no se comporta de forma cívica, porque no ha funcionado la educación cívica de familia ni colegios  y por eso hay  que hacer uso del argumento represor de la multa , es lamentable.
También me molestan los ruidos, los españoles somos alegres , nos gusta la fiesta, disfrutamos reuniéndonos y charlando de forma muy animada es estupendo,  es genial  pero en muchas ocasiones no tenemos en cuenta que, por ejemplo, la diversión nocturna debe ser compatible con el descanso del  otro y en esa falta de consideración con el semejante  no incurren sólo algunos negocios de hostelería  que cumplen una  reglamentación , me refiero a la fiesta privada que es más frecuente,  El seguidor del regatón  y  qué me dicen del aficionado del bricolaje  el sábado a las siete de la mañana o a las 11 de la noche , fieles al chándal y a la chapuza doméstica,  ala  todo el fin de semana dándole al taladro y al martillo.
No olvidaremos  los jóvenes y no tan jóvenes Artilleros  e ingenieros  de los fuegos artificiales y los petardos, que no dejan sitio al sagrado silencio. Está bien que existan momentos para los fuegos artificiales y los petardos, pero también hay que dejar sitio al sagrado silencio.
Los niños son adorables, menos los de mi vecino  que a las siete de la mañana  montan sus juegos y algarabías matutinas , creo que estaría muy bien que los pequeños se familiaricen con los ámbitos de la cultura, enseñarles  el respeto y la cultura del  silencio del hogar hay que eliminar las connotaciones del todo vale esta es mi casa , no digo que volvamos a lo de antiguamente tener a los niños  acogotados  frente a la Zapatilla que viniera de donde viniera siempre te daba, hay que hacer todo lo posible para que todos los niños lo vean como algo cotidiano un respeto a la persona de al lado. También defiendo el valor de la espontaneidad de los niños, en contraste con la infancia llena de represiones que nosotros padecimos. Pero, lo confieso, en ocasiones me acuerdo de lo que  decía una canción: "Niño deja de joder con la pelota". Pero  no es eso, de lo que se trata es de encontrar la medida justa.

Todos paramos en segunda fila en alguna ocasión, no hacemos caso a las normas por las prisas y por no encontrar un sitio cercano donde aparcar, puede ser comprensible, lo que ya no es tan comprensible  es que los conductores dejen el coche de forma que impiden la circulación. ¿Cómo es posible que la autoridad no diga nada a los que paran a las puertas del colegio o en la puerta de la panadería del quiosco de prensa y en los parkings destinados a minusválidos pero se cabrean  y se indignan cuando ellos padecen con la furgoneta  o camión que se detiene para llevar la mercancía a un comercio, tampoco comprendo al conductor que se olvida de que la palanca del lado izquierdo del volante sirve para  poner  la intermitencia al girara, que no es un adorno del coche , cuando en las rotondas emulan a conductor de fórmula uno derrapando y mirándote  con cara de velocidad , entiendo que estas personas no pueden vivir sin el riesgo y  la aventura .
Cuando voy a los comercios de hostelería  me es ingrato y significativo de los usuarios de esas instalaciones incumplen las más elementales normas de higiene, eso si van vestidos  a la última moda son  'fashion', Llego a la conclusión de que una cosa es ser fasion u chip  y otra ser limpio, lamentablemente las  actividades y situaciones que son placenteras se ven afectadas por presencias molestas de esas personas que no respetan a los demás serán las mismas que hacen caso omiso de las papeleras y tiran los papeles al suelo y luego critican a esos jóvenes que después de hacer el botellón, se marchan dejando el entorno lleno de bolsas, botellas y, también, de otros restos mucho más íntimos, los que dicen y culpan  a los jóvenes de los que dejan su rastro grabado en bancos y en árboles y que pintan en cualquier pared, lo que no sabe es que  a lo mejor está en su casa , en su  familia , sospecho que sí, que los protagonistas de las distintas faltas de respeto que he mencionado son los mismos, el que no respeta al vecino, tampoco cuida el parque y, él o su hijo, conduce sin preocuparse del resto del mundo.


Como explicar  lo que he escrito  y otros muchos que seguro que tú que estás leyendo esto podrá señalar y estarás  con migo que algunos se olvidan de la elemental norma de convivencia que es respetar al prójimo y eso es un signo de egoísmo, es una demostración de falta de educación, es un rasgo de salvajismo.
Para estas personas  habría que recordarles que su libertad termina donde empieza la del vecino. Sí, la libertad, tiene límites. Y la libertad va unida a la responsabilidad., claro que las pequeñas molestias que acabo de citar no pueden situarse al lado de los grandes problemas sociales, pero la vida también está hecha de esos y otros mínimos gestos y comportamientos cotidianos.

Me estaré volviendo gruñón  o será  que hay muchos mal educados, será  que abundan los caraduras o los getas.  
El civismo  es una norma para la conducta de ediciones, comentarios y páginas de discusión de las redes sociales, se consideran incívicas las conductas que causan una atmósfera de conflictos y tensión mayores; que desde el punto neutral, se puede pedir un grado razonable de civismo hacia los demás, incluso si «civismo» es una norma informal, es el único principio que se puede aplicar a la conducta en línea, y es la única manera de delimitar la conducta aceptable de la inaceptable. No se puede esperar que siempre las personas amen, honren, obedezcan, o incluso respeten a los demás.
¿Pero hay derecho a pedir civismo? ¿Puedo exigir que se me respete, con mis aciertos y defectos?
A.      Álvarez  Herranz




No hay comentarios:

Publicar un comentario